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Artrosis y deformación del cráneo

12 de abril de 2021 | Sin comentariosArtrosis y deformación del cráneo

¿Qué es la artrosis?

La osteoartritis, o artrosis, es una enfermedad crónica que se manifiesta como un dolor articular persistente causado por el desgaste anormal del cartílago y de toda la articulación.

¿Cuál es la causa?

La artrosis tiene muchas causas. Los factores mecánicos están en primera línea, asociados a factores genéticos, a un proceso de inflamación, etc. La artrosis es una enfermedad que provoca una degeneración anormal del cartílago. De hecho, el desgaste de una articulación con la edad no debería causar artrosis. Sin embargo, los movimientos repetitivos y los microtraumatismos repetidos en una articulación pueden provocar un desgaste anormal que conduzca a la artrosis. El exceso de peso y la falta de actividad física son otros dos factores importantes.

Signos y síntomas:

Los signos de la OA suelen ser inespecíficos e incluyen:

  • Deterioro de la actividad: reticencia a hacer ejercicio, disminución de la actividad general, rigidez, cojera, incapacidad para saltar, cambios en la marcha como el «salto».
  • Dolor a la manipulación: cambios de comportamiento como agresividad o signos de malestar.

Diagnóstico:

El diagnóstico de la OA suele basarse en una combinación de anamnesis, exploración física y diversas modalidades de diagnóstico por imagen.

  • Inicialmente, un examen físico señalará la articulación o articulaciones afectadas. El veterinario palpará las extremidades y las articulaciones para evaluar la respuesta al dolor, el engrosamiento de la cápsula articular, la acumulación de líquido articular (derrame) o, a veces, los osteofitos y la atrofia muscular (desgaste).
  • La modalidad de imagen más utilizada es la radiografía. Sin embargo, su utilidad es limitada, ya que sólo dan información sobre cambios estructurales en el hueso (osteofitosis) y sólo muestran cambios limitados en los tejidos blandos, por lo que deben combinarse con los hallazgos de la exploración física.
  • Otras herramientas de diagnóstico cada vez más populares son la resonancia magnética (RM), que puede proporcionar información sobre las estructuras de los tejidos blandos (ligamentos, meniscos) y la tomografía computarizada (TC), que es buena para evaluar los cambios estructurales óseos en las articulaciones con una anatomía más compleja, como los codos carpos (muñecas) o los tarsos (tobillos).

Tratamiento:

Las recomendaciones de tratamiento para la artrosis son multimodales, lo que significa que incluyen diferentes enfoques y pueden ser conservadores, quirúrgicos o una combinación de ambos. Todas las decisiones de tratamiento se toman de forma individualizada para cada paciente y en conversación con el propietario de la mascota y el cirujano.

  • El control del peso es, con mucho, el aspecto más crítico de la gestión de la OA. La grasa produce mediadores inflamatorios que perpetúan el proceso de inflamación y el aumento del peso corporal ejerce una fuerza adicional sobre las articulaciones, lo que provoca cambios pronunciados en la artrosis y, en última instancia, puede resultar doloroso con una movilidad limitada. Con un peso corporal ideal, debería poder: 1) sentir las costillas de su perro sin verlas; 2) ver un reloj de arena desde arriba; 3) ver un vientre doblado desde el lado.
  • Modificación de la actividad: deben limitarse las actividades de alto impacto, como correr o saltar, ya que pueden causar más inflamación y dolor. Estas actividades deben sustituirse por otras más controladas, como caminar con correa. El ejercicio regular de bajo impacto es bueno para ayudar a desarrollar los músculos que rodean las articulaciones y acabará favoreciendo la estabilidad articular.
  • Rehabilitación: La rehabilitación con animales, como los ejercicios de amplitud de movimiento, los ejercicios terapéuticos y la terapia acuática (cinta de correr subacuática, natación) ayudan a mejorar la movilidad de las articulaciones, a aumentar la masa muscular y a mejorar la resistencia al ejercicio. En general, se recomienda la acupuntura, la terapia con láser y otras modalidades de rehabilitación, aunque en general faltan estudios que demuestren su beneficio.
  • Control del dolor: los antiinflamatorios no esteroideos (carprofeno, meloxicam, deracoxib, ketoprofeno, etc.) son los fármacos más utilizados para el control del dolor en la artrosis. En los pacientes que no toleran los antiinflamatorios no esteroideos, se puede considerar el uso de analgésicos complementarios (amantadina, gabapentina, tramadol, codeína, corticosteroides, acupuntura), aunque en general faltan estudios que apoyen su eficacia en el tratamiento del dolor de la OA.
  • Suplementos para las articulaciones: no se conoce bien el mecanismo exacto por el que los suplementos para las articulaciones pueden ayudar a aliviar el dolor de la OA. El sulfato de condroitina, el sulfato de glucosamina y los suplementos de ácidos grasos omega-3 son los más recomendados para las articulaciones y no tienen efectos secundarios graves.
  • Agentes moduladores de la enfermedad: Pueden administrarse en forma de inyecciones musculares (PSGAG) o articulares (corticosteroides, plasma rico en plaquetas, ácido hialurónico y células madre). Se necesitan más investigaciones para determinar los beneficios de los agentes modificadores de la enfermedad.
  • El manejo quirúrgico puede estar indicado y, en algunos casos, es la mejor opción de tratamiento. Las intervenciones quirúrgicas que se llevarían a cabo son el tratamiento de la causa primaria, como las técnicas de sutura u osteotomía para la rotura del ligamento cruzado craneal de la rodilla, o un procedimiento de salvamento para eliminar los componentes articulares dolorosos, como la escisión de la cabeza y el cuello del fémur (FHNE ), la artrodesis (fusión de las articulaciones), la sustitución total de la articulación (más comúnmente en las caderas, las rodillas, los codos)

Seguimiento y resultados:

El enfoque conservador puede retrasar la progresión de la enfermedad y muchos perros pueden vivir cómodamente durante años después del diagnóstico. Sin embargo, la artrosis es una enfermedad progresiva y seguirá empeorando con el tiempo. Si se realiza la cirugía, la recuperación de estos perros suele ser muy buena, especialmente con la sustitución total de la articulación, ya que la articulación enferma se extirpa y sustituye por completo.

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